Esos momentos
que te marcan para siempre, esos momentos que pueden hacer que odies o ames a
alguien, esos que te pueden hacer cambiar de parecer en menos de 5 minutos,
esos momentos en los que no sabes que hacer; yo me encontraba en uno de ellos,
tal vez en el peor que alguna vez pude haber tenido, en ese que marcaria mi
vida por completo, ese que me haría quien soy ahora…
No fui así de
fría desde un principio; no, algún día fui aquella dulce y tierna niña, la que
le gustaba todo color rosa, las barbies, la que hacia pataleta por que no le
compraban la muñeca que quería, si, alguna vez lo fui, pero todo esto cambio
desde aquel momento, ese momento en el cual me vi obligada convertirme en una
persona fuerte, que no se puede dejar herir de nadie, en alguien que no puede
permitirse llorar, en alguien que tiene que demostrar fortaleza, control de sus
emociones y neutralidad…
Esa pelea, esa
que quedara por siempre marcada en mi corazón, desde ese día mi soledad
comenzó, creí odiar a mis padres (aunque no los odie, guardo un notable
remordimiento hacia ellos) solo por hacerme madurar antes de lo que debía
hacerlo, por dañarme mi infancia, mi niñez, por hacerme crecer antes de lo
esperado y no dejarme disfrutar de lo que todo el mundo describe como “la mejor
época de su vida”, recuerdo tan bien esa pelea como si solo hubiera sido ayer,
mi madre gritándole a mi padre, mi padre desesperándose por sus gritos, y yo,
queriendo nunca haber nacido, en ese momento en medio de sus gritos,
desesperada corrí hacia las afueras de
mi casa, sola, con solo 5 años, sintiéndome culpable por sus peleas, hui a lo
que desde ese momento se convertiría en mi refugio, un pequeño bosque que se ubicaba
detrás del parque, estando allí con mi
cara escondida en mis manos, acurrucada, indefensa en medio de la lluvia mas
estruendosa que alguna ves halla visto, quede dormida por mis propias lagrimas,
deseando desaparecer, o tal vez despertar de esa pesadilla en la que se había
convertido mi vida…
Ahora estoy
aquí 9 años después, con la misma barrera en mi corazón casi impenetrable,
despidiéndome de las pocas personas que la lograron traspasar, con mis maletas
en las manos, fundida completamente en el abrazo más sentimental del mundo, mis
mejores amigos: luii (luisa) y Santi (Santiago) estaban allí derramando tantas
lagrimas como les permitían sus ojos tal como yo lo hacia, no puedo creer que
los tenga que dejar para irme a vivir con el estúpido novio de mi madre.
Les cuento; mi
madre 4 años después de la separación de mis padres consiguió un novio llamado
Paul (el cual detesto) y él tiene 2 hijos llamados Christopher y paloma (los
cuales también odio y ellos me odian, es un odio mutuo), ahora Paul le pidió
matrimonio a mi madre y como rara la cosa ella acepto, ahora me tengo que mudar
con ellos a Londres, aunque en realidad no esta tan mal ya que es Londres pero
aun así no quiero dejar (tu país)_________
Aquí están los pocos amigos que conseguí en mi vida, está mi vida
entera! No la puedo abandonar así! Simplemente no me quiero ir de tp________
-hija nos
tenemos que ir ya! El vuelo sale a las 3:00-grito desesperadamente mi madre al
ver que no me separa de mi abrazo con mis amigos
-chicos no me
quiero ir- les dije a mis amigos casi ahogada por mis lagrimas
-vamos ______
míralo por la parte buena! ¡VAS PARA LONDRES CARIÑO! ¡NUESTRO SUEÑO!- dijo luii
intentando darme ánimos con muy poco éxito
-por eso!! Es
NUESTRO sueño quisiera que lo cumpliéramos juntos no así!!!- le insistí
remarcando la palabra NUESTRO
-tranquila
preciosa que todo va a estar bien, nos hablaremos todos los días, te lo
prometo- me dijo Santiago al borde de las lagrimas pero era obvio que se estaba
aguantando para no debilitarme más
-los adoro
chicos- les dije en modo de despedida ya que mi madre no dejaba de gritarme que
nos teníamos que ir
-nosotros más-
me dijeron y con un ultimo abrazo y beso en la mejilla me fui hasta el taxi y
allí levante mi pequeña cadenita que tengo como símbolo de amistad con ellos y
ellos hicieron lo mismo (solo que Santiago no la tiene en una cadena sino en
una manilla) es algo asi:
(Santiago tiene la llave y luii y yo
los corazones y no es negro sino dorado y la cadena es más delgada)
-ya hija no es
para tanto- me dijo mi madre en un tono que me hizo estallar
-¡¡COMO QUE NO
ES PARA TANTO MAMÁ!! SON MIS AMIGOS, ES MI VIDA, ES TODO PARA MI Y AHORA LO
TENGO QUE ABANDONAR POR QUE TU QUIERES IRTE CON ESE SEÑOR Y MUCHO ¡¡PEOR QUE ME
AGAS ESTO SOLO 5 MESES DESPUES DE QUE MI PADRE FALLECIERA!! ¡¿CREES QUE ESTO NO
ME DUELE?!
-¡¡PERDONAME
POR QUERER SER FELIZ!!- me grito
-NO PODIAS
ESPERAR SOLO UN TIEMPO MAS PARA RECUPERARME ASI SEA UN POQUITO?!?! AAAAAAH NO, VERDAD QUE LA SEÑORA NO PUEDE POR
QUE SU HIJA NO LE IMPORTA!!!-dicho esto solo me limite a ponerme mis audífonos
y desconectarme del mundo mientras veía pasar mi ciudad camino al aeropuerto.
Al llegar al
aeropuerto mi madre me tenia una “sorpresa”, aunque la verdad me alegro mucho ya
que no quería pasar las siguientes 15 horas (o las horas que halla de tu país a
Londres) en un avión sentada al lado de aquella mujer, resulta que ella antes
de irse para Londres tenia que ir a los ángeles no se porque y yo me iría
recomendada en el avión.
En el avión…
Entre me senté
en mi puesto, me puse mis audífonos y comencé a jugar en mi IPhone, vi como un
chico extremadamente sexy se sentaba a mi lado y solo intente no actuar como
una estúpida.
-Hola- me dijo
aquel chico de ojos marrones
-Hola- respondí
con una tímida sonrisa e intentando esconder que me derretía al verlo a los
ojos
-¿como te
llamas?- me pregunto aquel con una sonrisa de oreja a oreja
-______ y tu?
-…


Sigue porfavor! ❤
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